Cevedale 31/03/2010

4º día. Después de toda la noche nevando, esperábamos con ansia el buen tiempo pronosticado, pero a la hora del desayuno, nuestras ilusiones se hacían añicos, pues seguía sin haber visibilidad. Hacemos tiempo, incluso alguno se vuelve a acostar, para ver si mejoraba el panorama. Al cabo de 2 horas, otros grupos se empiezan a mover, a pesar de que no ha mejorado mucho. Pero la mejoría se confirma y aparece el sol. Somos los últimos en salir, alrededor de las 09:20, y tendremos la huella hecha.

Impresionante paisaje para empezar el día, con el Gran Zebrú al fondo.

Como, en principio, la ascensión de hoy es corta, me desvío un poco hacia el Pasquale para ver si es factible hacerlo antes sin perder mucho tiempo, pero no tardo en darme cuenta de que no va a poder ser. No estamos hablando de 1 hora, sino de más de 2, ya que hay que bajar bastante, subir a la cima, volver a bajar y volver a subir. Así que me reintegro a la huella del Cevedale.

El Pasquale camino del Cevedale


Por delante de nosotros va el grupo francés con guía, el cuarteto vasco y el numeroso grupo de catalanes. Se paran al final del plateau bajo las dos cimas, decidiendo el itinerario. Optan por ir hacia el punto más bajo (collado a la izquierda), pero veo que al que abre huella le cuesta mucho iniciar la última diagonal. Mientras me acerco, voy considerando subir por la derecha, que veo menos empinada, con la intención de alcanzar la pala final y evitar el resalte rocoso en la arista. Sin embargo, a mitad de camino me encuentro con una grieta y me doy la vuelta para subir por donde todos. Si no hubiera visto la grieta, habría continuado. De hecho, por donde subió todo el mundo, pasamos por una grieta que nadie vio, hasta que Ángel (del grupo de Pablo) cayó en ella cuando bajaba andando. No pasó del susto. No obstante, dos días después Julio me confirmó que se había abierto una nueva huella por donde yo la empecé.

Itinerario para alcanzar la arista

Jorge y Eva decidieron no subir, mientras que Nuria se quedó en el collado y no hizo la arista donde, por cierto, soplaba bastante fuerte el viento. Para superar ese resalte había que bajar por la izquierda (sur) y volver a subir para recuperar la arista. Esa zona estaba bastante cargada y había un evidente riesgo de avalancha (ya había caído alguna). De vuelta a la arista, sólo quedaba sortear a los que ya volvían.

Empezando la arista

Cevedale II o Zufallspitze

Últimos metros por la arista

Foto de cima

Bonita huella del grupo de Pablo por Cedec desde Pizzini 

De vuelta por la arista, nos empezamos a cruzar con los que subían de Marteller, y surge algún problema cuando cada uno va a su bola y sólo cabe uno en el paso, pero nada serio. Ya en la pala, mediante una diagonal me separo para no tirar nada a los que suben y me lanzo hacia abajo. Hay bastante nieve y con la mochila no voy muy cómodo, pero aún me salen algunos giros. Ya todo el grupo reunido, empezamos el gozoso descenso que nos llevará al Marteller.

Descenso hacia el Marteller
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Con el refugio ya a la vista, veo a la derecha un par de huellas de bajada muy interesantes. Erróneamente creo que vienen del Marmotta, pero en realidad vienen del Cevedale II, una bajada que Pablo me había recomendado y que tenía muy buena pinta. Con la emoción, me tiro hacia ella para remontarla, pero tras subir menos de 100m, me doy la vuelta y voy al refugio.

Itinerario visto desde el Gran Zebrú

Mapa con el itinerario

Travesía Branca - Pizzini - Casati 30/03/2010

El tercer día toca cambiar de valle y llegar al refugio más alto de la zona, el Casati. Existen 3 alternativas:
- la interesante, haciendo la travesía Palón de la Mare - Cevedale
- la socorrida, subiendo por el glaciar de Rosole y haciendo el Pasquale
- la segura, bajando hacia Forni para subir por Pizzini

Habiendo descartado la primera a priori, quedaba comprobar si podíamos hacer la segunda. Pero no pudo ser, ya que se cumplieron las previsiones y el tiempo empeoró respecto al día anterior. No obstante, algunos grupos sí subieron hacia el Pasquale; nosotros, como la mayoría de los grupos que nos dirigíamos hacia allí, optamos por la opción segura.

Bajamos por la pista hasta el desvío a Pizzini y tomamos el camino a éste. El tiempo por esas cotas bajas nos respeta y tenemos buena visibilidad, aunque en las cotas altas se ve todo con nubes bajas. Sin ninguna dificultad, llegamos a Pizzini donde coincidimos con el grupo de Pablo, que se quedan a dormir allí, y el de los catalanes, que también suben a Casati. Tras charlar un poco y tomarnos una cerveza, reemprendemos la marcha.

Hasta Casati hay 550m de desnivel, y con buena visibilidad no hay problema, pero en esas condiciones puede ser complicado el Paso de Cevedale, sobre todo si no se conoce. Una vez conocido, basta con tomar como referencia los cables del remonte que se utiliza para aprovisionar en verano al Casati, ya que termina en el mismo paso, aunque el itinerario de invierno no sigue los cables, sino que se desvía por la derecha (sur) para luego girar hacia el N por una pala bastante empinada en su tramo final, antes de sortear las rocas que salpican el Paso. El problema surge cuando no hay visibilidad que te permita ver los cables, como nos ocurrió. Afortunadamente, teníamos a los catalanes por delante, aunque también usamos el gps para confirmar que íbamos bien.

Mapa con el itinerario

Glaciar de Pasquale

Subiendo el último tramo antes de las rocas


Casati desde el Paso

Palón de la Mare 29/03/2010

El segundo día también lo íbamos a dedicar a la zona de Forni. La idea era hacer el Palón de la Mare y, si existían las condiciones adecuadas, visitar el Monte Vioz. Lo normal es hacer la travesía Palón - Cevedale y bajar a Casati o Pizzini, pero existían dudas a priori sobre si podríamos hacerla todo el grupo, así que decidimos hacerlo volviendo al Branca. Para pasar al Casati al día siguiente tendríamos la posibilidad de hacerlo subiendo por el glaciar de Rosole y hacer el Pasquale.

Salimos con el grupo de Pablo, que tenían previsto hacer la travesía por el Cevedale. Llevamos un ritmo parecido y acabamos intercalándonos los unos con los otros. Bajamos un poco desde el refugio con las focas puestas hasta el desvío que nos llevará hacia el Palón. Pocos son los que continúan bajando para hacer la P. San Matteo.

Comenzando la subida

Pablo encabeza el pelotón a un ritmo muy cómodo, lo que me permite separarme del grupo para grabar vídeos.

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Aun así, en cuanto te paras a ajustarte algo, los que vienen por detrás te sobrepasan y te tienes que quedar detrás.

Las rezagadas acaban integrándose en un grupo

Paramos para reagruparnos y subir todos juntos, mientras el grupo de Pablo continúa subiendo. Pero en cuanto la pendiente se empina un poco más, la señoritas vuelven a darnos ventaja.

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Sobre la cota 2.900 llegamos a la lengua que baja del Vioz y hacemos una parada para contemplar el hielo que asoma.
Así baja el glaciar dei Forni en su vertiente del Palón-Vioz


Subimos por el barranco de la izquierda, más suave, y bajamos por el de la derecha, más entretenido.


Al poco de empezar a subir el barranco, se me empiezan a despegar las colas de las focas, por lo que paro a poner las que llevo de repuesto, que están sin estrenar. Me fueron de maravilla, no me las quité durante el resto de la travesía.

Cambio de focas. Aprovechando las Coll-Tex rectas.


Conforme subíamos la visibilidad iba empeorando, así que me entretenía como podía...

Presionando a Jorge
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Subimos rumbo NE, y para evitar unas grietas que parten de un espolón hacia el N, poco antes del pico, tenemos que pegarnos a la izquierda, para luego girar hacia la derecha y llegar al pie de la última pala. Antes de eso, la visibilidad nos dio un respiro y pudimos ver el rosario de gente que subía por delante de nosotros. Julio contó 49 en visión directa, yo en la foto, 40.

¿Cuántos cuentas?

Los últimos 100m se hacen por un terreno mixto. En ese punto volvemos a alcanzar al grupo de Pablo. Unos suben con cuchillas, algunos se quitan las tablas para cruzar algún tramo, algunas se quedan sin subir porque no les compensa...Yo, como siempre que puedo, sin cuchillas, a pelo (de foca).

Tramo rocoso antes de la cima


Cómo es lógico, los que han subido por delante tienen que bajar. Los primeros que vemos bajan con las focas puestas e incluso sin esquís. Eso nos preocupa porque puede indicar que la cosa está complicada, aunque a simple vista no parece para tanto. Al poco rato, vemos bajar a gente esquiando con toda normalidad. Eso sí, las rocas restringen mucho el acceso y se produce alguna aglomeración.

Aglomeración
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Pasado el tramo rocoso, apenas queda recorrer la arista (que no se ve mucho, la verdad) hasta llegar a la cima. De repente, se oye gritar:"¡Cuidado con la cornisa!", al mismo tiempo que Pablo desaparece. Tras un momento de confusión, lo vuelvo a ver.

Rescate en la cornisa
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Tras el susto, continuamos con cuidado los pocos metros que quedan, casi llanos. La mayoría de la gente no sube hasta el palo que hay en la cima (3.703m) y se queda en una zona más llana y segura.

Foto de cima (detrás, el "palito" que no palón)

Quitando focas un poco más abajo de la cima.

Ante las condiciones de visibilidad tan mala, el grupo de Pablo decide no hacer la travesía al Cevedale y bajar por el mismo sitio. Parece que muchos grupos iban a hacerla y han tomado la misma decisión. La verdad es que si no te lo conoces muy bien, es lo más correcto.

Empezamos el descenso con mucha cautela en el tramo superior de la arista, porque hay cornisas a ambos lados y no se ven muy bien. Al llegar al tramo rocoso, se ve mejor y hay menos gente, pero tenemos que descalzarnos un paso casi al acabarlo. Después de esto, nos reunimos con Jorge, Nuria y Eva que nos esperaban allí. Bajamos despacio entre la niebla, intentando no separarnos mucho y buscando la huella para evitar las grietas de la izquierda. Según bajamos, la visibilidad mejora levemente y la nieve está muy buena, por lo que disfrutamos por momentos.

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Antes de llegar al valle principal, nos encontramos con dos barrancos. Elegimos el de la izquierda que sólo tiene huella de bajada y muy buena pinta. Buena elección. Después, sólo queda seguir la huella de subida que nos lleva hasta el refugio.

Mapa con el itinerario

Punta San Matteo 28/03/2010

Tras pasar la noche en el refugio de Forni, desayunamos abundantemente antes de prepararnos todas las cosas para iniciar la travesía hacia el Branca. Mi pequeña excursión de la tarde anterior del Forni al Branca, en lugar de agilizar la marcha, hizo que confundiera al grupo y llegáramos a la Malga dei Forni en lugar de al refugio (tuve un lapsus en la relación espacio/tiempo). Total, que entre llegar al Branca, dejar las cosas y prepararnos para subir a la P. San Matteo, ya eran las 12:00.

Preparándonos en el Forni

Desvío al Branca

Empezamos bajando hacia el lago di Rosole, continuando con un pequeño sube-baja hasta llegar a la vertiente este de l'Isola Persa. En ese punto, empezamos a plantearnos una hora límite para volver al refugio, ya que las nubes van ganando terreno al sol. Ante la disparidad de criterios, decido ir hacia adelante para intentar hacer cima a las 16:00. 

Bajando del Branca

Cara norte de la P. San Matteo

Vemos numerosos grupos que descienden de la cima disfrutando a tope de la buena nieve. Sigo subiendo contorneando esa isla rocosa hacia el sur hasta poder girar hacia el oeste justo enfrente del muro de hielo que asoma del glaciar. 

Puro hielo glaciar

En ese punto, donde la pendiente se empina más, baja el último grupo que había subido. Hacen una parada a unas decenas de metros de mí y les oigo hablar en español. Pero hay una voz que me resulta muy familiar:"¿Pablo?". Sí, es Pablo, el que siempre anda subiendo a Gallinero antes de que abran las pistas y con el que en tantas ocasiones me he encontrado en Cerler. Ya es casualidad que nos volvamos a encontrar en mitad de una pala a tantos kms de casa, aunque lo cierto es que a veces ocurre en estas fechas en que los españoles invadimos los Alpes. Se acercan a mi posición y durante 10' comentamos la subida y los planes para estos días. Me dicen que no han subido porque no lo veían claro (tema huella borrada y alguna grieta), pero como tengo tiempo y me siento con ganas, continúo. 

Afloramiento del hielo. Un poco más arriba había un paso seguro.

No sin alguna dificultad, encuentro un paso de nieve en un afloramiento del hielo glaciar que me permite llegar al plateau entre la Punta San Mateo y el Monte Giumella. Este último parece cerca y tiene una silueta atractiva, pero se está haciendo tarde y la visibilidad está empeorando a ratos. 

Monte Giumella

Tras un nuevo giro a la derecha (oeste), llego cerca de una antecima donde tomo la arista final, hasta llegar a la cruz en la cima (3.678m a las 16:15) con las tablas puestas, sin ninguna dificultad. En ese momento tengo la suerte de que se despeje el cielo y puedo contemplar las vistas, sorprendiéndome la fuerta caída que tiene este pico hacia el noroeste. Tras contactar con mis compañeros, que ya están en el refugio, comienzo el descenso.

Cruz en la cima. Al fondo, la Pedranzini y el Tresero.

La primera parte tiene la nieve dura y hay mala visibilidad (no se ve el relieve), por lo que necesito mirar el gps para encontrar el paso clave que me lleva por la huella de subida, y así no dirigirme directamente hacia la muralla de hielo. Tras encontrar la huella, la nieve mejora y cada vez se puede esquiar mejor, a pesar de que está todo lleno de huellas de bajada con enormes surcos. Tras buscar un poco, consigo enlazar 3 bajadas por nieve casi intacta y de muy buena calidad, dejándome un buen sabor de boca. Poco después toca volver a poner focas para subir hasta el refugio.

Itinerario recién nevado visto desde el Cevedale

Mapa con el itinerario

Travesía por el Stelvio

Travesía de 1 semana por el Gruppo Ortles-Cevedale, en el Parque Nacional del Stelvio, (Südtirol italiano). Esta zona fue anexionada a Italia tras la Gran Guerra (1ª Guerra Mundial) y, a pesar de haber pasado casi un siglo, puede sentirse su origen germánico (austriaco), aunque parece que están bastante bien integradas ambas culturas, la italiana y la austriaca.

El Stelvio es un gran parque con un relieve bastante alpino aunque sin ninguna cota por encima de 4.000m. En él podemos diferenciar dos zonas: la norte, más alpina, y la sur, más suave y apta para el esquí de travesía. La cima más alta es el Ortler/Ortles, se encuentra en la zona norte y no es esquiable, pero en el sur tenemos multitud de cimas a las que podemos llegar con las tablas puestas. A priori, sobre el papel, y a posteriori, tras haber estado allí, puedo decir que es la zona más recomendable para iniciarse en el esquí de travesía en los Alpes, mejor incluso que la Silvretta. Y digo esto porque, a pesar de que probablemente esta última disponga de mejor nieve, la red de refugios y la cantidad de ascensiones esquiables, es favorable a esta parte del Stelvio.

Acceso
Se llega habitualmente por Santa Caterina Valfurva, cercana a Bormio, normalmente desde Milán (Bérgamo si se va en avión).

Refugios
Además de los numerosos vivacs en diferentes collados, existen muchos refugios que se podrían considerar hoteles de montaña.


Forni (2.200m)
Accesible en coche gracias a la carretera, que suelen mantener limpia en temporada de travesía (cadenas obligatorias) y desde el cual pueden acometerse todas las ascensiones del Glaciar dei Forni y del Cedec. El precio de la media pensión es de 43 euros (2010) y, aunque en su fachada puede leerse Pensión, es como un pequeño hotel. La comida y el servicio son fabulosos. Dispone de parquin para los clientes, aunque unos metros más abajo, al final de la carretera, hay hasta 3 más de libre acceso donde se pueden dejar los vehículos mientras estamos de travesía. Los otros dos refugios más importantes, Branca y Pizzini, están a 1:15 y 1:45, respectivamente, lo que te permite ir al coche a dejar/coger cualquier cosa y, quizá lo más importante, escapar rápidamente en caso de complicaciones. Dispone de guarda-esquís y seca-botas. Camas individuales o literas con buenos colchones y ducha incluida en el precio.






Branca (2.500m)
Situado el pie del Glaciar dei Forni, es el punto de partida de muchas ascensiones y travesías. El precio de la media pensión es de 43 euros (2010) y tiene la enojosa particularidad de tener que abonar las consumiciones en el acto, no admiten anotarlo en la cuenta como la mayoría de los refugios. Dispone de guarda-esquís no calefactado y cuarto caliente para las botas (no tiene seca-botas pero con ese calor, se secan). Trabajan muchas personas en él y, aunque el trato es correcto, no es lo cálido que uno se espera de los italianos. La comida es muy buena y siempre dan a repetir, Camas individuales aunque no muy cómodas. Duchas a 3 euros (8 minutos), aunque dispone de agua caliente en los lavabos. En la recepción tiene una inmensa estufa que hace insoportable estar allí. La temperatura más baja fue de 20ºC durante el desayuno, llegando a más de 30ºC a las 14:00. Durante la cena, a las 18:30, lo habitual era estar a 26ºC.



Pizzini (2.700m)
Situado en el Valle di Cedec, es el otro refugio de referencia. Llevado por Claudio y Mauro, es el refugio en el que más a gusto me he encontrado La media pensión también cuesta 43 euros (10 euros más por persona si se quiere ducha en la habitación). Se duerme en literas con una comodidad aceptable. La comida también muy buena y abundante. La ducha vale 3 euros y dispone de sauna (10 euros). Pudimos ver a varios que salían de la sauna desnudos para rebozarse en la nieve. Todo un espectáculo.Guarda-esquís calefactado y seca-botas. Muy buenas instalaciones. Impresionante la vista del Gran Zebrú. Pedidle a Claudio "la macchina del polvo".








Casati (3.250m)
El más alto de los refugios guardados de la zona, es también el peor situado (en el paso del Cevedale), ya que tiene pocas ascensiones sin descenso previo (cortas, eso sí). Yo lo consideraría como un vivac de lujo, por si las condiciones no permiten llegar cualquiera de los otros refugios. La comida es correcta, nada que ver con la exhuberancia del resto de los refugios. El precio de la media pensión es de 50 euros, bastante caro comparado con los otros refugios, así como el resto de las consumiciones y la ducha (6,50 euros por 5 minutos). Se duerme en literas con un somier muy blando. Dispone de un pequeño cuarto calefactado para esquís y botas. Por todo esto, diría que este refugio es, a priori, prescindible. Otra cosa es que las condiciones te obliguen a quedarte allí, entonces es un regalo.






Marteller (2.600m)
Pequeño, moderno y acogedor refugio, situado al pie de la Vedreta (glaciar) del Cevedale o Zufallferner. Aunque no conozco el Zufallhütte, creo que es una mejor alternativa a éste ya que se encuentra 300m más arriba. De reciente construcción y más reciente ampliación, se duerme en literas, no del todo incómodas. El trato es muy agradable aunque es más austriaco. El precio de la media pensión es de 35 euros en dormitorio o 38 en habitación. También dispone de duchas. La comida muy bien, quizá donde mejor: muy bien preparada y muy abundante. Imposible terminarse todo. Tiene seca-botas pero los esquís están el el mismo pasillo de entrada.


Itinerario(s)
Viendo el mapa, hay innumerables ascensiones y travesías para hacer.Las ascensiones más habituales son:
- Desde Branca: Punta S. Matteo, Pizzo Tresero, Palón de la Mare, Monte Vioz, CevedalePasquale. También la P. Cadini, Sta. Caterina, Taviela y Peio.
- Desde Pizzini: Forni, Pale Rosse, Cima Miniera, Gran Zebrú, Pasquale y Cevedale.
- Desde Casati: Gran Zebrú, Pasquale, Cevedale, Suldenspitze, Eisseespitze y Butzenspitze.
- Desde Marteller: Marmota, Venezia, Cevedale, Suldenspitze, Eisseespitze y Butzenspitze.
- Desde Forni: las mismas que desde Branca y Pizzini, aunque más largas.

Las travesías:
- San Matteo y Tresero desde Branca/Forni.
- Branca - Palón de la Mare - Cevedale - Casati, Marteller o Pizzini
- Branca - Pasquale - Casati o Pizzini
- Branca - Palón de la Mare - Monte Vioz - Branca
- Casati - Butzenspitze - Marteller o Zufallhütte

Nuestro plan
La idea era conocer un poco todas las zonas y refugios, intentando hacer alguna de las travesías al cambiar de refugio. Para poder sacar partido a todas las zonas, es imprescindible pasar 2-3 noches en los refugios Branca y Pizzini. Como siempre, todo condicionado por la meteorología. La situación y acceso de los refugios permiten siempre una travesía segura en caso de malas condiciones.

- Sábado 27/03/2010 : es recomendable hacer esa primera noche en el Branca, ya que está a apenas 1 hora del Forni, pero estaba completo. No obstante, el Forni está muy bien.
- Domingo 28/03/2010: llegada al Branca. Ascensión a la P. S. Matteo y al Tresero. Se nos hizo tarde y sólo pudimos hacer la P. San Matteo. Buena nieve en el descenso. Noche en Branca.
- Lunes 29/03/2010: posibilidad de travesía Palón de la Mare - Monte Vioz. Con mala visibilidad, hicimos el Palón. Buena nieve en el descenso. Noche en Branca.
- Martes 30/03/2010: posibilidad de travesía Pasquale - Cevedale - Casati. Con malas condiciones, bajamos del Branca por la pista y subimos al Casati pasando por el Pizzini. Noche en Casati.
- Miércoles 31/03/2010: la idea original era hacer el Butzenspitze pensando que ya habríamos hecho el Cevedale. Como no fue el caso, hicimos Cevedale - Marteller con cielo azul, sol radiante y nieve recién caída. Sobran más comentarios. Noche en Marteller.
- Jueves 01/04/2010: si las condiciones hubieran sido buenas, se podía haber hecho el Marmotta (y Venezia), incluso el Cevedale, antes de bajar a Pizzini. Como no fue el caso, fuimos al Pizzini pasando por Casati. Noche en Pizzini.
- Viernes 02/04/2010: casi descartado el Gran Zebrú, se podía hacer el Pasquale o Pale Rosse. Al final, con el mejor día de la semana, yo hice el Gran Zebrú, y el resto del grupo, el Pale Rosse. Nieve buena arriba y costra abajo. Noche en Pizzini.
- Sábado 03/04/2010: para el último día, estaba previsto hacer alguno de los Forni (y bajar directamente al coche) u otro que se hubiera quedado pendiente. Éste fue el caso del Pasquale, al que subimos desde Pizzini y bajamos por Branca para llegar al coche. Sin visibilidad, con nieve costra, con varios gps, mapa, brújula y altímetro. ¡Esto es afición! (o locura)

Resumen
5 cumbres, 4 de ellas con las tablas hasta la cima, nieve predominantemente buena y ninguna avería ni lesión. Las ganas pudieron con las condiciones meteorológicas.

Tan bueno o mejor que el esquí, fue la compañía y el après-ski, pero eso no es el objeto de esta entrada.


Mapa general
En azul los itinerarios entre refugios. En rojo, las posibles ascensiones.



Comapedrosa 06/03/2010

Travesía circular desde Arcalís con ascensión al Comapedrosa (2.942m), el pico más alto de Andorra. La idea original era hacer además la Pica d'Estats, pero las condiciones meteorológicas (y otras) nos lo impidieron.

Tras dormir en el último aparcamiento de la carretera de Arcalís, el viernes 5 salimos hacia el Port de Rat enmedio de la vorágine de corredores de la prueba de los Campeonatos del Mundo de Esquí de Montaña que se celebraba allí mismo. Todos con equipos superligeros y nosotros con el mochilón a cuestas...



La mala visibilidad nos impide divisar el Port de Rat (2.539m) y nos desviamos a la izquierda, teniendo que flanquear un buen rato hasta llegar a él. De ahí tenemos que pasar al Port  d'Arinsal (2.734m), para lo cual tenemos que sortear algunos cortados en condiciones de baja visibilidad para acceder al barranco. Dos días después (con buena visibilidad), comprobamos que trazamos bastante bien a pesar de las condiciones.

Port de Rat

Llegando al Port d'Arinsal


Llegando al Port d'Arinsal se despeja totalmente y recuperamos la buena visibilidad. Ya en el puerto, la otra vertiente nos regala una visión traicionera. Una inmensa pala con muy buena nieve...ummm, algo no cuadra. Vamos hacia la izquierda por si acaso. Tras el primer giro, se produce el primer corte de la placa justo por debajo de mí. Sigo bajando dirigiéndome a zonas más seguras. José Manuel viene después provocando 2 enormes cortes consecutivos, ambos por debajo de él. El resultado puede verse en este vídeo:

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Aunque igual se ve mejor en la foto...
Un poco más abajo llegamos a otra pala que parece menos insegura. En este caso, al pasar se corta tanto por debajo como por encima de mí. Me paro y dejo que me sobrepase la placa superior. La placa no tiene más de 30-40cm y la nieve no está pesada, así que tampoco supone mucho peligro. No obstante, nos olvidamos de buscar más y nos vamos hacia el barranco, pasando por los estanys de Montmantell. A partir de aquí, comienza una nieve costra (muy costra) que nos acompañará hasta casi el refugio de Pla de l'Estany (2.050m).

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Aunque pensamos que podríamos completar la etapa prevista (Comapedrosa y bajar a Baiau), el haber perdido 2 horas por la mala visibilidad y los sustos por las avalanchas, hace que nos decantemos por pasar la noche allí. El refugio tiene 6 literas pero sólo con 2 colchones y sin mantas. Eso sí, hay leña y un hogar en el que quemarla. Como aún son las 13:30, nos entretenemos en acondicionar la entrada del refugio (quitar nieve, hacer una escalera...). Tras comprobar que en el interior tenemos 0ºC, encendemos el fuego que nos acompañará toda la tarde y nos permitirá derretir nieve para conseguir agua.


El sábado 6 amanece un buen día. Mucho sol y nada de viento. Desde el refugio vemos el Comapedrosa al que accederemos por la Collada del Forat dels Malhiverns. Tras una primera pala bastante empinada, el terreno se suaviza un poco y mantiene la pendiente hasta llegar a la base del collado, donde se vuelve a empinar.

Primera pala nada más salir de la cabaña.

El Comapedrosa con la Collada del Forat dels Malhiverns a la derecha.

Tras pasar el collado, seguimos subiendo por la pala NO sorteando piedras hasta que ya no compensa seguir (sobre todo, pensando en la bajada). A 60m de la cima nos descalzamos y subimos a pie.

Cima del Comapedrosa. Nótese la pinza de orientación en la estaca.

Glaciar del Aneto
Volvemos a por las tablas, nos las calzamos y, tras esquivar unas primeras piedras, bajamos a la Portella de Baiau. La pendiente es muy pronunciada y nos queda la duda de cómo estará la nieve. Me lanzo yo primero para poder grabar a José Manuel, y enseguida se disipan las dudas. La nieve está muy buena y se me escapa algún grito de la emoción (¡lo que me costó subir este puerto cuando hice el GR11!)

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Toda la bajada hasta el estany de Baiau


Desde el estany volvemos a poner focas para remontar unos metros hasta el refugio.

Llegando al refugio de Baiau

La puerta del refugio está atrancada por la nieve. Quien estuviera por última vez no se preocupó de cerrarla bien y había entrado nieve en el interior. Tras conseguir abrirla, acondicionamos el interior y quitamos todo el hielo que impedía cerrar totalmente la puerta. Agradecemos el suelo de madera, los colchones, las mantas, los kilos de azúcar que la gente ha ido dejando...pero echamos de menos la chimenea de la cabaña del día anterior. Durante el desayuno teníamos -4ºC.

Había nieve en el interior

Una noche muy fría

A la mañana siguiente nos tocaba volver a Arcalís pasando por el Port de Medacorba (visible desde el refugio) y el Port de Rat. Habíamos controlado la bajada de presión y preveíamos que hasta las 14:00 dispondríamos de un tiempo aceptable. Bajamos hasta la desembocadura del estany y comenzamos la subida. Al poco, se me empieza a despegar una foca (la próxima vez dormiré con ellas para que no se enfríe tanto el pegamento) y toca hacer una reparación de emergencia con un parche y la bendita cinta americana. Ya llegando al puerto, se me iba despegando la otra foca, hasta que antes de la última zeta se me soltó del todo y tuve que hacer los ultimos 10m a pie.

Port de Medacorba

Reparación satisfactoria
Nos asomamos a la otra vertiente del puerto y sólo tenemos un camino posible, aunque parece que la nieve está dura y nos lo pensamos un poco. Al final, la nieve estaba muy buena y bajamos sin problemas.



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Pasado el tramo complicado


Una vez pasado el embudo, la pala se abre y encontramos una nieve estupenda, como puede verse en el vídeo.

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Estany de Medacorba

Tras superar los cortados (no sin algún susto) llegamos al estany de Medacorba donde el sol seca mis focas recuperándolas para su misión.

Cortados antes del estany. Mejor bajar por el otro lado (izquierda).


Y ya poco más que contar. Desde el estany, bajamos a una pista que termina poco antes de comenzar la subida al Port de Rat. Íbamos controlando la bajada de presión y las nubes que se acercaban y ya cubrían el Port de Medacorba. Tras pasar el Port de Rat, bajamos por las pistas y llegamos a la furgo antes de lo previsto pero ya sin sol y comenzando a nevar.

Port de Rat. Puede verse la traza que hicimos con mala visibilidad.

Port de Medacorba subiendo el Port de Rat

Mapa del itinerario